Solteras y doncellaz

Presentación e Introducción: María Eugenia Patricia Ponce Alcocer

En 1804, un grupo de mujeres de la alta sociedad novohispana pidió formalmente al virrey José de Iturrigaray que les consiguiera esposos del extranjero. ¿La razón? Consideraban que los hombres locales solo fingían afecto y no eran aptos para el matrimonio. Esta edición facsimilar de sus cartas revela el choque de expectativas entre hombres y mujeres al inicio del siglo XIX: ellos buscaban buenas dotes sin perder su libertad; ellas, condiciones más equitativas. El documento refleja tanto los ideales femeninos de la época como los primeros indicios de rebelión frente a las tensiones de género que aún persisten.